¿Que título no?

En realidad, debemos agradecer a GNU, Linux, EXT4, Ubuntu, y a un programita llamado TESTDISK.

Creo que sería imposible explicar cuales fueron las razones. Lo cierto es que la notebook, mostraba que el disco rígido estaba vacío. Ese es el momento es que uno pensaba porque no compre de una vez  “ese” disco externo de 1 o 2 TeraBytes… para luego pensar que no era para tanto los meses y meses de información guardada.

¿Como sigue esto?

Con la imagen de la última versión de Ubuntu (al día de hoy, la 10.10). Me hice de un PenDrive, (ese pendorcho usb que nadie sabe como se llama), y lo transformamos en un Pendrive de instalación.

Recomiendo esta modalidad, pues he notado que tratar de hacerlo desde un CD o DVD, es mas lento, y a veces falla.

Desde hace mucho, muchas distribuciones de GNU/Linux, y Ubuntu no es la excepción, se puede bootear y ejecutar el sistema sin necesidad de instalación. Y en este caso, detectó todo, inclusive esa placa de red wifi que no traía los drivers.

Empezamos a googlear, y la comunidad da un montón de buenos tutoriales. Donde se recomienda TESTDISK.

Cuando se descarga, nos damos cuenta que no es un .deb o .rpm, pero no debe importarnos. Solo debemos ejecutar desde consola el ejecutable y con 15 segundos y 4 pasos, se reestablecerá tu Tabla de Particiones, y con ello rebootear para darnos cuenta que la pesadilla pasó.

Todo pero Todo, esta como debería estar. En resumen, TESTDISK, funciona amigos!!!!!!

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